Una histórica fábrica autopartista de la ciudad de Córdoba cerró sus puertas de manera repentina y dejó a 20 trabajadores sin empleo y sin ningún tipo de notificación formal. Se trata de Crucianelli, una empresa familiar ubicada en el barrio Cabildo, cuyos empleados denunciaron que el establecimiento cesó sus actividades "de forma clandestina".
Los operarios aseguraron que al presentarse para cumplir con su jornada laboral encontraron los accesos completamente bloqueados, sin posibilidad de ingresar a la planta y sin respuestas por parte de los propietarios.
"Llegamos a trabajar y encontramos los portones soldados"
Según relataron los trabajadores, la situación se descubrió cuando arribaron al establecimiento para iniciar el turno habitual de producción.
"Vinimos a tomar servicio como siempre y nos encontramos con que todos los portones están cerrados. Los dueños no están y no nos contestan los teléfonos", expresó uno de los delegados gremiales durante una entrevista con un canal de televisión local.
Tras el cierre, los empleados decidieron permanecer en asamblea frente a la fábrica mientras reclaman una respuesta de la empresa.
Denuncian deudas salariales y falta de pago del aguinaldo
Además del cierre inesperado, los trabajadores afirmaron que la empresa mantiene importantes deudas con el personal.
Según indicaron, la firma adeuda:
La primera quincena del mes.
La segunda quincena, cuyo vencimiento operó este lunes.
El medio aguinaldo.
Vacaciones pendientes.
Los empleados sostienen que hasta el momento no recibieron telegramas de despido ni ninguna comunicación oficial sobre el futuro de la planta.
El drama de un trabajador que perdió la cobertura médica
Entre los testimonios difundidos tras el cierre se encuentra el de Carlos Alberto, un operario de 63 años que trabajó durante 15 años en la empresa y que sufrió un grave accidente laboral que le provocó la amputación parcial de una mano.
El trabajador aseguró que la empresa dejó de realizar los aportes correspondientes a la obra social hace varios meses, situación que derivó en la interrupción de tratamientos médicos.
"Hace ocho meses que no pagan la obra social y me cortaron los remedios. Mi esposa tiene diabetes e hipertensión y no puede dejar la medicación", relató.
Los trabajadores apuntan a la apertura de importaciones y a problemas de gestión
Los operarios señalaron que la empresa venía atravesando dificultades económicas por la caída de la actividad industrial y del consumo, aunque también responsabilizaron a la apertura de las importaciones por la pérdida de competitividad del sector autopartista.
A ese escenario sumaron cuestionamientos a la conducción de la empresa tras el fallecimiento de su fundador, ocurrido hace dos años.
"Trabajo había. Si llegamos a esta situación fue por malas decisiones de los dueños, no porque faltara producción", sostuvo uno de los empleados.
La UOM acompaña el reclamo
Ante el cierre de la planta, representantes de la Unión Obrera Metalúrgica> (UOM) se presentaron en la fábrica para brindar asistencia gremial y asesoramiento legal a los trabajadores.
Los empleados adelantaron que permanecerán frente al establecimiento hasta obtener respuestas de los propietarios y una solución a la situación laboral.
El caso se suma a una serie de conflictos que afectan a empresas industriales en distintos puntos del país, en un contexto marcado por la caída de la actividad, el aumento de los costos y las dificultades financieras que atraviesan numerosas pymes manufactureras.